YOGA EN VALENCIA

El espíritu del hombre

 

Hay un puente entre el tiempo y la Eternidad, y ese puente es Atman, el espíritu del hombre. Ni el día, ni la noche cruzan ese puente, ni la vejez, ni la muerte ni la pena.

El mal y el pecado no pueden atravesar ese puente, porque el mundo del Espíritu es puro. Es por ello que, cuando se ha cruzado el puente, los ojos del ciego ven, las heridas del herido sanan, y el enfermo se torna libre de enfermedad. Para quien cruza ese puente, la noche es como el día, porque en los mundos del Espíritu la Luz es sempiterna.

 

Chandogya Upanishad, 8-4.

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