El Reino viene

Escrito por yogaenvalencia 23-12-2012 en General. Comentarios (0)


Aproximadamente veinte centurias atrás, en el santo y auspicioso día de Navidad, la Gracia y la Compasión del Ser Supremo descendieron aquí, en esta tierra, en la forma de un Ser Divino, a Quien hoy adoramos como el Señor Jesucristo. Él es el Amor de Dios encarnado en forma humana. La gloria de la Divinidad brilla a través de esta maravillosa Personalidad. Esa solemne noche, una gran luz estelar iluminó los cielos de oriente para anunciar el descenso de este Parama-Jyoti, este Rayo Divino de la Luz Suprema entre las luces, el Atman (Alma), que iba a iluminar para siempre este globo terrestre. ¡Oh, qué bendito, en verdad el más bendito, fue ese gran día en que la tierra fue santificada por la sagrada presencia de esta Encarnación Divina! Regocíjate de tener un Amigo Divino, un Filósofo y Maestro que te enseña el secreto de la Bienaventuranza Suprema por medio del precepto de Su vida sublime y Su personalidad.

El Señor Jesús vino a enseñarnos la forma de obtener el gozo y la perfección del Reino Divino. Él vivió y nos enseñó a encontrar el Reino del Cielo que está en nuestro interior. Su inspirador llamado al hombre fue el de renunciar a las cosas bajas y pequeñas de este mundo físico perecedero y esforzarse por lograr el noble ideal espiritual de Perfección Divina, Felicidad Eterna y Existencia Inmortal. Él enseñó que la experiencia del Atman es mucho más que toda la riqueza del mundo entero junta. “Obtengan primero el Reino del Cielo y todo lo demás se les dará por añadidura”. “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su Alma?” Porque en verdad es sabido que el Atman es el Tesoro Supremo, más precioso que todo tesoro terrenal. Habiendo venido a esta tierra, abandona toda persecución tonta de los objetos perecederos de este reino mortal y busca lo imperecedero y eterno, el Supremo. Aquí yace la bienaventuranza. Aquí yace la felicidad. Eso enseñó Jesús.

Sri Swami Chidananda